Alimentar a un cuerpo, dos cuerpos, tres cuerpos

En la disciplina antropológica existe numerosa evidencia sobre las ideas que tienen las diferentes culturas respecto del cuerpo. Y uno de los trabajos más elocuentes que ha recogido en gran medida la variedad filosófica y cultural en los modos de entender el (los) cuerpo (s) ha sido, sin lugar a dudas, el trabajo de la antropóloga norteamericana Nancy Sheper-Hughes (1987).

Para Scheper-Hughes en las sociedades de Occidente, se han privilegiado ciertas ideas en torno al cuerpo, principalmente, se refiere a la distinción que se ha hecho por parte de la medicina entre cuerpo y mente y/o espíritu. Al igual que también otras distinciones como por ejemplo, real/irreal, natural/sobrenatural, y lógicamente naturaleza/cultura.

Sin embargo, para esta autora la idea de cuerpo no termina en lo individual y/o físico. Éste sería sólo un modo de conceptualizarlo, para ella también es preciso reconocer la dimensión social del mismo, es decir las representaciones mediante las cuales los sujetos individual y colectivamente piensan los cuerpos. Por ejemplo, las representaciones sobre un cuerpo saludable, un cuerpo enfermo, un cuerpo limpio, o un cuerpo sucio.

También existe un tercer cuerpo, que viene a corresponder con la dimensión política. Al hablar del cuerpo político, esta autora hace referencia a las diferentes formas de regulación y control. Un ejemplo de ello serían las políticas públicas sobre derechos sexuales y reproductivos mediante las cuales se regulan las etapas vitales de los sujetos y muy especialmente la de los sujetos mujeres.

Ahora bien, cabría preguntarse qué ocurre con estas tres dimensiones de lo corporal (individual, social y político) en relación a las elecciones alimentarias de los sujetos.

Porque la alimentación, como es de esperar, no se trata sólo de una cuestión física-órganica entre alimento-individuo. También es preciso observar el resto de dimensiones para identificar cómo están constituídos los imaginarios y las regulaciones que los sujetos establecen de manera individual y colectiva respecto de la alimentación.

Y lo que es aún mas interesante, permite expandir el campo de la alimentación a otros posibles escenarios imaginarios en los que los sujetos puedan pensarse individual y colectivamente de otro modo.

Alimentar así a un cuerpo, dos cuerpos y tres cuerpos viene a responder a una retórica orientada a la reflexión y el dinamismo de la alimentación de los sujetos. Así como también al reconocimiento del hecho alimentario como parte de un sistema cultural más amplio en el cual conviven otras cuestiones de naturaleza histórica, social, económica, y/o ecológica, por ejemplo.

Porque por muy acotada que parezcan las elecciones alimentarias en determinados contextos, lo cierto es que más allá de alimentar al cuerpo individual, la observación de las dimensiones de lo social y de lo político pueden ser de gran utilidad de cara a reconocer los límites pero también las posibilidades de transformación social y cultural a través del hecho alimentario.

Referencias

Scheper-Hughes N. y Lock M. (1987). The mindful body: A Prolegomenon to Future Work in Medical Anthropology. Medical Anthropology Quarterly. Vol I, Nº 1, pp. 6-41

Un comentario en “Alimentar a un cuerpo, dos cuerpos, tres cuerpos

Responder a Florencia Alvarado Torres - CEO Founder Ethos RC - PhD C. Food and Health Anthropology. Cancelar la respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: